lunes, 6 de marzo de 2017

STALIN Y WELLS UNA ENTREVISTA PARA LA HISTORIA, AÚN VIGENTE




Como muy pocos testimonios, de los que actualmente llamaríamos mediáticos y/o de izquierda(muchos de ellos falsos y faltos de veracidad), la entrevista que le realizara el escritor H. G. Wells a José Stalin en 1934, refleja el océano de distancia entre un pensamiento "progresista", "comprensivo" y "abierto", pero amortajado por una profunda e inevitable ideología de clase burguesa que lo atraviesa argumentalmente de punta a punta, y la visión marxista de la historia y la realidad, desde un líder, más tarde difamado y hasta descalificado, al que por su grandiosa contribución: la de haber edificado la dictadura del proletariado junto a Lenin, se convirtió muy seguramente en el hombre más odiado y calumniado por la burguesía y el imperialismo de la historia. 

A Stalin los poderosos nunca le perdonaran tan importante logro a favor de los oprimidos del mundo, pero impecablemente lúcido avanza hoy su recuerdo desmontando y derrumbando las montañas de basura que un día tiraron y siguen aventando sobre su tumba. Y es por eso que una empresa no menos importante es la oportunidad de conocer a un hombre completamente distorsionado por los historiadores burgueses amarillistas, un ser humano que dentro de sus convicciones e ideales siempre tuvo una preponderancia absoluta: el objetivo de liberar al mundo de la explotación del hombre por el hombre actuando siempre en completa consecuencia para conseguirlo.


Atravesado por una ideología clasista, diferente a la de Wells, como es obvio, José Stalin no pretende "contemporizar", "salvar las diferencias" ni hacer gala de ninguna "amplitud de criterio" o “condescendencia ideológica”, sino poner en negro sobre blanco las cuestiones más elementales de la visión marxista de la historia y marcar los puntos sobre la íes sobre el inevitable fracaso del capitalismo.



Tiempos como los que vivimos en donde el más puro fascismo se enmascara de progresista y los grandes imperios preparan una nueva ofensiva, son tiempos que reclaman la divulgación y conocimiento de posturas de clase proletarias firmes, claras y científicas que representan una gran lección sobre el carácter violento del capitalismo y de su inevitable derrumbe. 



La entrevista a Stalin:



Wells: Le estoy muy agradecido, Sr. Stalin, por darme la oportunidad de conversar con Ud. Hace poco estuve en los Estados Unidos. Tuve una larga entrevista con el presidente Roosevelt, y en ella traté de averiguar, por cuáles ideas se deja guiar él. Ahora vengo con Ud. para preguntarle, qué hace para cambiar el mundo.

Stalin: No tanto.

Wells: Viajo por el mundo como hombre sencillo, y como hombre sencillo observo lo que sucede a mi alrededor.

Stalin: Hombres de la vida pública de su importancia, no son "gente sencilla". Naturalmente, sólo la historia pronuncia el juicio definitivo acerca de la importancia que tal o cual hombre haya tenido efectivamente; pero en todo caso, Ud. no contempla el mundo con los ojos del "hombre sencillo".

Wells: No finjo modestia. Lo que quiero decir es, que trato de ver el mundo con los ojos del hombre sencillo, y no con los de un político de partido o de un alto funcionario de administración. Mi visita a los Estados Unidos me ha dado más de un estímulo para nuevas reflexiones. El viejo mundo financiero allí se está derrumbando; la vida económica del país va siendo reorganizada según nuevos principios. Lenin dijo: "Debemos aprender a manejar nuestros asuntos, debemos aprender de los capitalistas". Hoy, los capitalistas deben aprender de ustedes, y asimilar el espíritu del socialismo. Me parece, que los Estados Unidos se encuentran en un profundo proceso de reorganización, está naciendo una economía planificada, una economía socialista. Ud. y Roosevelt parten de posiciones diferentes. ¿Pero acaso no existen, a pesar de eso, puntos de contacto entre lo que se piensa en Washington y lo que se piensa en Moscú? ¿No existe un cierto parentesco entre las respectivas ideas y necesidades? Las mismas cosas me llamaron la atención en Washington como ahora aquí: se constituyen oficinas, se crea una serie de nuevos órganos reguladores del Estado, se organiza el servicio estatal que hace tiempo hacía falta. Lo que se necesita allí como aquí es la posibilidad de intervenir con medidas directivas.

Stalin: Los Estados Unidos persiguen un fin diferente al nuestro en la URSS. El fin que persiguen los Estados Unidos se ha dado como resultado de los problemas económicos, de la crisis económica. Los americanos quieren encontrar una salida a la crisis, con medidas del capitalismo privado, sin cambiar la base económica. Intentan limitar a un mínimo el daño, las pérdidas que resultan del sistema económico actual. Con nosotros, en cambio, la vieja base económica ha sido, como Ud. sabe, destruida, y en su lugar fue creada una base económica nueva, completamente diferente. Aunque los americanos, a los que alude, alcanzaran su meta en parte, es decir, si lograsen limitar las pérdidas a un mínimo, no eliminarían las raíces de la anarquía inherente al sistema capitalista. Protegen el sistema económico que origina, forzosa e inevitablemente, anarquía de la producción. Para ellos no se trata, por lo tanto, de una reorganización de la sociedad, de abolir el viejo sistema social, del cual nacen la anarquía y las crisis, sino, a lo sumo, de restringir determinadas desventajas, de restringir determinados abusos. Subjetivamente, los americanos tal vez tengan la opinión de estar reorganizando la sociedad; pero objetivamente protegen la base actual de la sociedad. Por eso, objetivamente no habrá ninguna reorganización de la sociedad. Y tampoco una economía planificada. ¿Qué es la economía planificada? ¡Veamos algunas de sus cualidades! La economía planificada tiene como meta abolir la desocupación. Supongamos, que manteniendo el sistema capitalista, fuese posible limitar la desocupación a un cierto mínimo. Con seguridad, ningún capitalista aprobaría la eliminación total de la desocupación, la abolición del ejército de reserva de desocupados que está destinado a ejercer presión sobre el mercado de trabajo, y constituye una garantía de mano de obra barata. Ahí tiene Ud. una de las contradicciones de la "economía planificada" de la sociedad burguesa. ¡Sigamos! Economía planificada significa, impulsar la producción en aquellas ramas industriales, cuyos bienes son de especial importancia para la masa del pueblo. Pero Ud. sabe que, en el capitalismo, la ampliación de la producción se lleva a cabo de acuerdo a reglas totalmente diferentes, que el capital afluye a aquellos sectores económicos, en los que el pago de utilidades sea mayor. Nunca podrá Ud. inducir a un capitalista a que se inflinja pérdidas a sí mismo, y a que se contente con un pago de utilidades más bajo, para satisfacer las necesidades del pueblo. Sin que desaparezcan los capitalistas, sin que sea abolido el principio de la propiedad privada de los medios de producción, es imposible edificar una economía planificada.

Wells: Estoy de acuerdo con Ud. en muchos sentidos. Pero quisiera realzar, que, al decidirse un país entero por el principio de la economía planificada, al comenzar el gobierno lentamente, paso a paso, a imponer ese principio consecuentemente, al final habrá desaparecido la oligarquía financiera, y se habrá alcanzado el socialismo, en el sentido anglosajón de la palabra. El efecto que parte de las ideas "New-Deal" de Roosevelt es extraordinariamente fuerte para mí, esas ideas son socialistas. Me parece que en vez de acentuar el contraste entre ambos mundos, deberíamos aspirar a encontrar un lenguaje común para todas las fuerzas constructivas.

Stalin: Al hablar de la imposibilidad de realizar los principios de la economía planificada, manteniendo al mismo tiempo la base económica del capitalismo, no quiero, en lo más mínimo, rebajas las excepcionales facultades personales de Roosevelt, su iniciativa, su valor y su fuerza de decisión. Indudablemente, Roosevelt es, entre todos los líderes del mundo capitalista de hoy, uno de los personajes más vigorosos y sobresalientes. Por eso quisiera volver a acentuar una vez más, que mi convicción acerca de la imposibilidad de la economía planificada bajo condiciones capitalistas no significa que ponga en duda las facultades personales, el talento y el valor del presidente Roosevelt. Pero si las circunstancias no lo permiten, el líder más dotado de clarividencia no puede alcanzar el objetivo del cual Ud. habla. En un sentido puramente teórico, por supuesto no queda excluida la posibilidad de acercarse, bajo las condiciones del capitalismo, paulatina y gradualmente a la meta que Ud. llama "socialismo en el sentido anglosajón de la palabra". Pero ¿qué clase de socialismo será ese? A lo sumo refrenaría a los representantes individuales más desvergonzados del capital y aplicaría el principio de la intervención en la economía nacional en un campo algo más amplio. Todo muy bien. Pero tan pronto Roosevelt o cualquier otro líder del mundo burgués de hoy, quiera is más allá, y quiera seriamente atacar las bases del capitalismo, irremediablemente sufrirá un fracaso rotundo. Los bancos, la industria, las grandes empresas, las grandes granjas agrícolas no le pertenecen a Roosevelt. Sin excepción son propiedad privada. El ferrocarril, la flota mercante, todo esto está en manos de propietarios privados. Y, finalmente, aún el ejército de obreros calificados, de ingenieros, de técnicos no está bajo el mando de Roosevelt, sino bajo el mando de propietarios privados: toda esta gente, sin excepción, trabaja para propietarios privados. Tampoco nos debemos olvidar de la función del Estado en el mundo burgués. El Estado es una institución que organiza la defensa del país y mantiene el "orden"; es una máquina para la recaudación de impuestos. El Estado capitalista no tiene mucho que ver con la economía en el sentido propio de la palabra; ésta no se encuentra en manos del Estado. Al contrario, el Estado está en manos de la economía capitalista. Justamente por eso, Roosevelt, a pesar de toda su energía, me temo que no logrará el fin señalado por Ud., siempre suponiendo que esté, efectivamente, persiguiendo tal fin. Tal vez sea posible, dentro de algunas generaciones, aproximarse un poco más a esa meta; personalmente, sin embargo, creo que ni siquiera eso es muy probable.

Wells: Quizá esté yo más convencido de una interpretación económica de la política que Ud. Los inventos y la ciencia moderna han producido poderosas fuerzas que impulsan hacia una mejor organización, un mejor funcionamiento de la sociedad, es decir, al socialismo. Organización y regulación de la actividad individual se han convertido, por encima de toda teoría social, en necesidades mecánicas. Si empezamos por el control estatal de los bancos, y, en un segundo paso, ampliamos el control hasta incluir la industria pesada, luego la industria entera, el comercio, etc., entonces este control, que lo abarca todo, equivaldrá a la propiedad estatal de todas las ramas de la economía nacional. Este será el proceso de socialización. Socialismo e individualismo no son contrarios como blanco y negro. Hay muchas gradaciones. Existe un individualismo que raya en el bandolerismo, y existen una disciplina y una organización, que son equivalentes al socialismo. La introducción de la economía planificada depende, en gran parte, de los organizadores de la economía, de la inteligencia técnica bien formada, que poco a poco puede ser ganada para los principios de organización socialista. Esto es lo que importa. Pues organización viene antes que socialismo. Es el factor más importantes. Sin organización, la idea del socialismo queda siendo una simple idea.

Stalin: Entre el individuo y el colectivo, entre los intereses del individuo y los de la comunidad, no existen antagonismos incompatibles, o por lo menos no deberían de existir. No deberían de existir, ya que el colectivismo, el socialismo, no niega los intereses individuales, sino que, al contrario, los une con los intereses del colectivo. El socialismo no puede separarse de los intereses individuales. Sólo la sociedad socialista puede satisfacer al máximo estos intereses personales. Más aún: Sólo la sociedad socialista puede intervenir con decisión a favor de los intereses del individuo. En este sentido, no existen antagonismos incompatibles entre "individualismo" y socialismo. Pero ¿podemos negar los antagonismos entre las clases, entre la clase poseedora, la clase de los capitalistas; y la clase trabajadora, el proletariado? De un lado tenemos la clase poseedora, a la cual le pertenecen los bancos, las fábricas, las minas, los medios de transporte, las plantaciones en las colonias. Esa gente no ve más que su propio interés: quiere lucros. No se somete a la voluntad del colectivo; intenta subordinar todo lo colectivo a su voluntad. Por otro lado, tenemos a la clase de los pobres, la clase explotada, a la cual no le pertenecen ni fábricas, ni empresas, ni bancos, que, para poder vivir, está forzada a vender su fuerza de trabajo a los capitalistas, y que carece de la posibilidad de satisfacer sus necesidades más elementales. ¿Cómo armonizar intereses y aspiraciones tan contrarios? A mi parecer Roosevelt no logró encontrar el camino hacia la reconciliación de estos intereses. Eso es también imposible, como lo demuestra la experiencia. Por supuesto Ud. conoce la situación en los Estados Unidos mejor que yo, pues nunca he estado allí y me informo acerca de las condiciones americanas, principalmente por medio de la literatura. Pero tengo alguna experiencia en la lucha por el socialismo, y esta experiencia me dice, que Roosevelt, si realmente tratara de servir a los intereses de la clase obrera a costa de la clase capitalista, será substituido, de parte de esa clase capitalista, por otro presidente. Los capitalistas dirán: los presidentes van y vienen, mas nosotros no nos vamos, si tal o cual presidente no representa nuestros intereses, nos buscaremos otros. ¿Qué puede, a fin de cuentas, oponer el presidente a la voluntad de la clase capitalista?

Wells: Me opongo a esa simplificada subdivisión de la humanidad en pobres y ricos. Desde luego que existe una categoría de gente, que sólo persigue afanosamente el lucro propio. Pero ¿acaso no se le ve a esta gente como a una plaga, en el oeste tanto como aquí? ¿No existe mucha gente en el oeste, para la cual el beneficio no es ninguna meta en sí, que dispone de ciertos medios financieros, que quiere invertir y costear el sustento de estas inversiones, sin que vean en esto su meta principal? Ven en las inversiones una necesidad desagradable. ¿Acaso no existen muchos ingenieros capaces, que cumplen con su deber, organizadores de la economía, que encuentran el acicate para su actividad en otra cosa que no sea el lucro? A mi parecer existe una clase numéricamente fuerte de gente capacitada, que admite que el sistema actual es insatisfactorio, y que jugará un papel importante aún en la sociedad capitalista del futuro. Durante los últimos años he pugnado mucho, he pensado mucho acerca de la necesidad de hacer propaganda por el socialismo y el cosmopolitismo en amplios círculos de los ingenieros, los pilotos, los empleados técnico-militares. Carece de sentido querer acercarse a esos círculos con una propaganda de una simple lucha de clases. Esa gente comprende, en qué estado se encuentra el mundo. Comprende que es un maldito caos, pero el simple antagonismo de la lucha de clases de Ud., lo toma como algo disparatado.

Stalin: Ud. se contrapone a la subdivisión simplificada de la humanidad en pobres y ricos. Naturalmente, existe una capa media; existe la inteligencia técnica a la que se refirió, y existen personas muy buenas y muy honestas en ella. También existen, en ella, personas deshonestas y malas. Generalmente Ud. encuentra aquí todo tipo de gente. Pero antes que nada la humanidad se divide en pobres y ricos, en poseedores y explotados, y apartar la vista de esta división fundamental, significa apartar la vista del hecho fundamental. Yo no niego la existencia de capas medias, intermedias, que se puedan poner del lado de una, o de otra de las dos clases combatientes, o que se mantengan en una posición neutral en esta lucha. Pero repito, apartar la vista de esta división fundamental de la sociedad, o de la lucha fundamental entre las dos clases principales significa cerrar los ojos ante los hechos. Esta lucha se está librando y se seguirá librando. Cómo termine la lucha, depende del proletariado, de la clase obrera.

Wells: Pero ¿no existe mucha gente, que no es pobre, y sin embargo trabaja, trabaja productivamente?

Stalin: Naturalmente que hay pequeños propietarios de tierra, artesanos, pequeños comerciantes; pero el destino de un país no depende de esa gente, sino de las masas trabajadoras que producen todo aquello que la sociedad necesita.

Wells: Pero tendrá que reconocer que existen géneros de capitalistas que difieren mucho entre sí. Hay capitalistas que sólo piensan en el lucro, sólo piensan en hacerse ricos; pero también hay quienes están dispuestos a hacer sacrificios. Tome por ejemplo al viejo Morgan. Sólo pensaba en el lucro; era sencillamente un parásito de la sociedad; sólo acumulaba posesiones. Pero tome a Rockefeller. Era un organizador brillante; ha demostrado de manera ejemplar cómo se debe organizar la explotación del petróleo. O tome a Ford. Desde luego que Ford busca el beneficio propio. ¿Pero no es también un organizador apasionado de la racionalización en la producción, del cual Ud. aprende? Quiero señalar que en los últimos tiempos se ha producido un cambio importante en la actitud de los países de habla inglesa con respecto a la URSS. La causa de esto hay que buscarla en la posición de Japón y en los acontecimientos en Alemania. Pero al lado de eso existen otras razones que no tiene su origen en la política internacional. Existe una causa más profunda, y está, justamente, en que mucha gente se va dando cuenta de que el sistema basado en el lucro privado se está derrumbando. Bajo estas circunstancias me parece que no debemos poner el antagonismo entre ambos mundos en primer plano, sino que nos deberíamos esforzar por unificar todas las corrientes constructivas, todas las fuerzas constructivas, en la medida de lo posible, en una línea. Tengo la impresión, de que mi posición es más izquierdista que la suya, Sr. Stalin, creo que el viejo sistema está más cercano a su fin de lo que Ud. cree.

Stalin: Al hablar de capitalistas, que sólo buscan el lucro, sólo buscan la riqueza, no estoy queriendo decir que esa gente no tenga ningún valor y que no sirva para nada más. Muchos de ellos disponen, sin duda, de grandes capacidades organizativas, que no pretendería negar ni soñando. No es poco lo que los hombres de la Unión Soviética aprendemos de los capitalistas. Y Morgan, al cual caracteriza de modo tan desventajoso, fue indudablemente, un organizador bueno ya capaz. Pero si habla de gente resuelta a crear un mundo nuevo, por cierto que no la encontrará en las filas de aquellos que sirven fielmente a la causa del lucro. Nosotros y ellos estamos en dos polos opuestos. Ud. ha mencionado a Ford. Desde luego que es un organizador capaz de la producción. ¿Pero no conoce su actitud para con la clase obrera? ¿No sabe a cuántos obreros lanza a la calle? El capitalista está encadenado al lucro, y ningún poder del mundo lo puede arrancar de allí. El capitalismo no es eliminado por los organizadores de la producción, por la inteligencia técnica, sino por la clase obrera, porque las capas que mencionamos no tienen un papel autónomo. El ingeniero, el organizador de la producción, no trabaja como él quiere, sino como debe, trabaja de una manera que sirve a los intereses de su patrón. Desde luego que hay excepciones; hay hombres en esa capa que han despertado del delirio capitalista. En determinadas condiciones, la inteligencia técnica puede lograr milagros y prestar grandes servicios a la humanidad. Pero también puede causar grandes daños. No es poca la experiencia que tenemos los hombres de la Unión Soviética con la inteligencia técnica. Después de la Revolución de Octubre, una determinada parte de la inteligencia técnica se negó a colaborar en la construcción de la nueva sociedad; se resistía a este trabajo de construcción y lo saboteaba. Hicimos todo lo que pudimos para integrar a la intelectualidad técnica a este trabajo constructivo; lo intentamos de una manera y de otra. Pasó mucho tiempo antes de que nuestros intelectuales preparados se encontraran dispuestos a apoyar el nuevo sistema activamente. Hoy, lo mejor de esta intelectualidad técnica está en la línea más avanzada de aquellos que construyen la sociedad socialista. Partiendo de estas experiencias, estamos muy lejos de subestimar tanto los buenos como los malos lados de esta intelectualidad; sabemos que, de un lado, puede causa daño, del otro, puede lograr "milagros". Naturalmente , las cosas serían diferentes, si fuese posible arrancar a la intelectualidad, de un solo golpe, del mundo capitalista. Pero eso es utópico. ¿Hay entre la intelectualidad técnica, muchos que osarían romper con el mundo burgués e intervenir a favor de la edificación de una nueva sociedad? ¿Cree Ud. que haya mucha gente de ese tipo, digamos, en Inglaterra o en Francia? No, son sólo pocos, los que estarían dispuestos a separarse de sus patronos y empezar con la construcción de un nuevo mundo. Además, ¿podemos ignorar el hecho que, para cambiar el mundo, se tiene que estar en posesión del poder político? Me parece, Sr. Wells, que subestima mucho la cuestión del poder político, que esta pregunta, en su concepción, no está considerada en absoluto. ¿Qué puede hacer esa gente, aún con las mejores intenciones del mundo, si no está en condiciones de plantearse la pregunta del poder, y no está, ella misma, en posesión del poder? En el mejor de los casos, puede apoyar a la clase que tome el poder, pero no puede cambiar el mundo por su propia fuerza. Eso sólo lo puede hacer una clase mayoritaria, que se pone en el lugar de la clase capitalista, y se convierte, en vez de ésta, en dirigente. Esta clase, es la clase obrera. Desde luego que hay que aceptar la ayuda de la intelectualidad técnica; y, en sentido inverso, hay que ayudarle a ella. Pero no se debe creer, que la intelectualidad técnica fuese capaz de jugar un papel histórico autónomo. La transformación del mundo es un proceso grande, complicado y penoso. Esta gran tarea exige una gran clase. Sólo grandes barcos emprenden largos viajes.

Wells: Sí, pero para emprender un viaje largo, se necesita un capitán y un timonel.

Stalin: Eso es correcto, pero lo primero que se necesita para un viaje largo, es un barco grande. ¿Qué es un timonel sin barco? Nada.

Wells: El barco grande es la humanidad, no una clase.

Stalin: Ud., Sr. Wells, por lo visto parte de la suposición, de que todos los hombres son buenos. Yo, mientras tanto, no olvido que también existen muchos hombres malos. No creo en la virtud de la burguesía.

Wells: Recuerdo la situación de la intelectualidad hace algunas décadas. En aquel entonces, la intelectualidad técnica era numéricamente pequeña, pero había mucho que hacer, y cada ingeniero tenía, técnica e intelectualmente, su oportunidad. Por eso, la intelectualidad técnica era la clase menos revolucionaria. Hoy, mientras tanto, hay intelectuales técnicos de sobra, y su mentalidad ha cambiado muy marcadamente. El hombre con formación profesional, que antes jamás habría prestado atención a discursos revolucionarios, ahora se interesa mucho por ellos. Recientemente estuve en una cena de la Royal Society, nuestra gran sociedad científica inglesa. El discurso del presidente fue una intervención en defensa de la planificación social y del control científico. Hoy, el hombre que está al frente de la Royal Society, sostiene ideas revolucionarias e insiste en una reorganización científica de la sociedad humana. Su propaganda de guerra de clases no ha podido adaptarse al paso de este desarrollo. El pensar humano cambia.

Stalin: Ya lo sé, sí, y la explicación de esto hay que buscarla en el hecho de encontrarse la sociedad capitalista en una callejón sin salida. Los capitalistas buscan un camino que los conduzca fuera de este callejón sin salida, que sea compatible con el prestigio de esta clase, con los intereses de esta clase, pero no lo encuentran. Podrán salirse un corto trecho fuera de la crisis, gateando con pies y manos en el suelo, pero no pueden encontrar un camino que les posibilite salir con la cabeza erguida, un camino que no atentara fundamentalmente contra los intereses del capitalismo. Esto se comprende, naturalmente, en amplios círculos de la intelectualidad técnica. Una gran parte de esos hombres empieza a comprender la comunidad de intereses con la clase que es capaz de mostrar una escapatoria al callejón sin salida.

Wells: Si hay alguien que entienda algo de la revolución, del lado práctico de la revolución, es Ud., Sr. Stalin. ¿Acaso se han sublevado alguna vez las masas? ¿No es una verdad innegable, que todas las revoluciones son hechas por una minoría?

Stalin: Para hacer una revolución, es menester una minoría revolucionaria dirigente; pero la minoría más capacitada, más abnegada, y más enérgica, quedaría desvalida, si no pudiese basarse en el apoyo, por lo menos pasivo, de millones.

Wells: ¿Por lo menos pasivo? ¿Tal vez subconsciente?

Stalin: En parte también el apoyo semiinstintivo, y semiconsciente, pero sin el apoyo de millones aún la mejor minoría sería impotente.

Wells: Al observar la propaganda comunista en el oeste, tengo la impresión, que esa propaganda, en vista de la situación actual, suena muy atrasada, pues es propaganda para la insurrección. Propaganda a favor del derrocamiento del sistema social por la violencia, fue buena y justa, cuando iba dirigida contra una tiranía. Pero en las condiciones actuales, derrumbándose solo el sistema de todos modos, se debería de atribuir importancia al rendimiento, a la eficacia, a la productividad, y no a la sublevación. Yo encuentro, que el tono de sublevación es un tono falso. La propaganda comunista en el oeste es una contrariedad para los hombres de mentalidad constructiva.

Stalin: Naturalmente, el viejo sistema se derrumba y se pudre. Correcto. Pero también es correcto, que se están haciendo nuevos esfuerzos, para, con otros métodos, con todos los medios, proteger este sistema moribundo, y salvarlo. Ud. saca una conclusión errónea de una premisa correcta. Con razón afirma, que el viejo mundo se derrumba. Pero se equivoca, si cree, que se derrumba por sí solo. No, la sustitución de un sistema social por otro es un proceso revolucionario, largo y penoso. No es un proceso espontáneo simplemente, sino una lucha: es un proceso que se lleva a cabo en el choque de las clases. El capitalismo se pudre, pero no se le puede comparar sencillamente con un árbol, que esté tan corrompido, que tiene que caer a tierra por sí solo. No, la revolución, el relevo de un sistema por otro, ha sido siempre una lucha, una lucha penosa y cruel, una lucha de vida o muerte. Y cada vez que los hombres del mundo nuevo llegaron al poder, tuvieron que defenderse de los intentos del mundo viejo de restaurar el viejo orden por la violencia; estos hombres del mundo nuevo siempre han tenido que estar en guardia, siempre dispuestos a rechazar los ataques del mundo viejo al nuevo sistema. Sí, tiene razón al decir que se derrumba el viejo sistema social; pero no se derrumba por sí mismo. Tome por ejemplo el fascismo. El fascismo es una fuerza reaccionaria que, utilizando la violencia, intenta conservar el viejo mundo. ¿Qué quiere hacer con los fascistas? ¿Discutir con ellos? ¿Tratar de convencerlos? Pero así, con ellos, no se logra ni lo más mínimo. Los comunistas no glorifican, de ninguna manera, la aplicación de la violencia. Pero ellos, los comunistas, no tienen la intención de dejarse sorprender, no se pueden fiar de que el viejo mundo se saldrá del escenario voluntariamente, ven, que el viejo sistema se defiende por la violencia y, por eso mismo, los comunistas le dicen a la clase obrera: ¡Contestad a la violencia con la violencia, haced todo lo que esté en vuestras fuerzas para impedir que os aplaste el viejo orden moribundo, no dejéis que os aten las manos, aquellas manos, con las que derribaréis el viejo sistema! Ud. ve, por lo tanto, que los comunistas no consideran la sustitución de un sistema social por otro simplemente como un proceso espontáneo y pacífico, sino como un proceso complicado, largo y violento. Los comunistas no pueden cerrar los ojos ante los hechos.

Wells: Pero mire lo que está sucediendo en el mundo capitalista. Esto no es, simplemente, un colapso, es un estallido de violencia reaccionaria, que termina en el bandolerismo. Y a mi parecer, los socialistas pueden, cuando se da un conflicto con la violencia reaccionaria e inepta, acudir a la ley, y en vez de considerar a la policía como su enemigo, deberían apoyarla en su lucha contra los reaccionarios. Creo que carece de sentido operar con los métodos del viejo y rígido socialismo de insurrecciones.

Stalin: Los comunistas se basan en ricas experiencias históricas; esas experiencias enseñan, que una clase agotada no abandona el escenario voluntariamente. Piense en la historia de Inglaterra en el siglo XVII. ¿No decían en aquel entonces muchos que el viejo sistema social estaba podrido? Pero, a pesar de ello, ¿no fue necesario un Cromwell para anonadarlo por la fuerza?

Wells: Cromwell operaba sobre la base de la constitución, y en nombre del orden constitucional.

Stalin: ¡En nombre de la constitución ejerció violencia, hizo ejecutar al rey, disolvió y esparció el parlamento, hizo encarcelar o decapitar gente! O tome un ejemplo de la historia de mi país. ¿No estaba claro hace mucho, que se pudría, se desplomaba el sistema zarista? Pero ¿cuánta sangre tuvo que ser derramada aún, para abatirlo? ¿Y la Revolución de Octubre? ¿No hubo muchos que veían con toda claridad, que solamente nosotros, los bolcheviques, señalábamos una salida? ¿No estaba claro que el capitalismo ruso estaba podrido? Pero Ud. sabe cuán fuerte fue la resistencia, cuánta sangre tuvo que ser derramada para defender la Revolución de Octubre contra todos sus enemigos, en el interior y en el extranjero. O tome a Francia a finales del siglo XVIII. Mucho tiempo antes de 1789 ya estaba claro, cuán podrido estaba el poder del rey, cuán podrido estaba el sistema feudal. Sin embargo, aquello no pudo llevarse a cabo sin un levantamiento popular, un choque de las clases. ¿Por qué? Porque aquellas clases que tienen que abandonar el escenario de la historia, son las últimas en creer que su juego se ha acabado. Es imposible convencerlas de ello. Creen, que las grietas en la putrefacta estructura del viejo orden podrían ser remendadas, que la estructura tambaleante del viejo orden podría ser arreglada y salvada. Por eso mismo, las clases que están hundiéndose, acuden a las armas y se valen de cualquier medio, para mantenerse como clase dominante.

Wells: ¿Pero acaso la Gran Revolución francesa no fue encabezada por algunos abogados?

Stalin: Estoy lejos de querer menoscabar el papel de la inteligencia en movimientos revolucionarios: Pero ¿fue la Gran Revolución francesa una revolución de abogados, o una revolución del pueblo, que logró la victoria movilizando a amplias masas populares para la lucha contra el feudalismo, y defendiendo los intereses del Tercer Estado? ¿Y actuaron los abogados entre los dirigentes de la Gran Revolución francesa de acuerdo a las leyes del viejo orden? ¿No introdujeron un derecho nuevo, burgués-revolucionario? Ricas experiencias históricas enseñan que hasta hoy ninguna clase se ha retirado para hacerle lugar a otra voluntariamente. Esto, en la historia no tiene precedente. Los comunistas han aprendido esta lección histórica. Los comunistas celebrarían que la burguesía se retirase voluntariamente. Pero tal giro de las cosas es, como sabemos por experiencia, improbable. Por eso, los comunistas están prevenidos para lo peor, y se dirigen a la clase obrera con el llamamiento de estar alerta y preparada para la lucha. ¿De qué vale un dirigente que adormece la vigilancia de su ejército, un dirigente que no comprende que el enemigo no va a capitular, que tiene, que tiene que ser destruido? Quien, como dirigente, actúa de tal manera, engaña, traiciona a la clase obrera. Esta es la razón por la cual opino, que aquello que a Ud. la parece atrasado, para la clase obrera es, en realidad, una norma para la actividad revolucionaria.

Wells: No niego que sea necesario hacer uso de la violencia, pero sí es mi opinión, que las formas de lucha deberían ser concertadas como mejor se pueda, con las posibilidades que ofrecen las leyes existentes dignas de ser defendidas contra ataques reaccionarios. No hay ninguna necesidad de desorganizar el sistema viejo, ya que éste, tal como están las cosas, se va desorganizando por sí solo. Por eso, la sublevación contra el orden viejo, contra la ley, me parece anticuada y superada por el desarrollo. Estoy, dicho sea de paso, exagerando conscientemente, para que la verdad se haga visible de modo más claro. Puedo formular mi punto de vista de la siguiente manera: primero, estoy a favor del orden; segundo, ataco al sistema existente en tanto que no puede garantizar el orden; tercero, temo que la propaganda a favor de la guerra de clases vaya a alejar del socialismo justamente a aquellas personas cultas, que el socialismo necesita.

Stalin: Si se quiere lograr un gran objetivo, un objetivo social importante, se precisa una fuerza central, un baluarte, una clase revolucionaria. Como próximo paso, es necesario organizar el apoyo de esta fuerza central por parte de fuerzas auxiliares; en este caso, dicha fuerza auxiliar es el Partido, al cual están afiliadas también las mejores fuerzas de la inteligencia. Ud. acaba de hablar de "personas cultas". Pero ¿en qué personas cultas pensaba? En Inglaterra durante el siglo XVII, en Francia a fines del siglo XVIII, y en Rusia durante la época de la Revolución de Octubre, ¿no estaban muchas personas del lado del viejo orden? El viejo orden tenía a su servicio a muchas personas sumamente cultas, que defendían el viejo orden, que combatían el nuevo orden. La cultura es un arma, cuyo efecto depende de qué mano la haya forjado, qué mano la dirija. Por supuesto, el proletariado necesita personas sumamente cultas. Ciertamente; los ingenuos no pueden ser de ninguna ayuda para el proletariado en su lucha por el socialismo, en la edificación de una nueva sociedad. No subestimo el rol de la inteligencia; al contrario, lo subrayo. Pero la pregunta es la siguiente: ¿de qué inteligencia estamos hablando? Porque hay diferentes tipos de inteligencia.

Wells: No puede haber revolución sin cambios radicales en la instrucción pública. Basta citar dos ejemplos: el ejemplo de la República alemana, que no tocó el viejo sistema educacional, y que por eso nunca se convirtió en República; y el ejemplo del Labour Party inglés, que no tiene la intención de insistir en una transformación radical de la instrucción pública.

Stalin: Muy acertado. Permítame ahora responder a sus tres puntos. Primero: Lo más importante para la revolución es la existencia de un baluarte social. Tal baluarte social es la clase obrera. Segundo: se precisa de una fuerza auxiliar, aquello, que los comunistas llaman Partido. Al Partido está afiliada la inteligencia obrera, y aquellos elementos de la inteligencia técnica que están estrechamente ligados a la clase obrera. La inteligencia se fuerte solamente, si se une con la clase obrera. Si se contrapone a la clase obrera, se convierte en una simple cifra. El nuevo poder político crea las nuevas leyes, el nuevo orden, el cual es un orden revolucionario. Yo no estoy a favor del orden sin más ni más. Yo estoy a favor de un orden que corresponda a los intereses de la clase obrera. Por supuesto, si algunas leyes del viejo orden pueden ser utilizadas en interés de la lucha por un orden nuevo, esto debería de hacerse. No tengo objeciones contra su postulación de que el sistema actual debería ser atacado, en tanto que no puede garantizar el orden necesario para el pueblo. Y, finalmente, está equivocado si cree que los comunistas están enamorados de la violencia. Con todo gusto renunciarían a la aplicación de violencia, si la clase dominante estuviera dispuesta a cederle su lugar a la clase obrera. Pero la experiencia histórica indica lo contrario de tal suposición.

Wells: Aunque también es cierto, que la historia de Inglaterra conoce un caso, en que una clase le dejara el poder a otra clase voluntariamente. En el periodo entre 1830 y 1870, la aristocracia, que en las postrimerías del siglo XVIII tuvo aún una influencia considerable, voluntariamente, sin lucha seria, le cedió el poder a la burguesía, lo cual fue una de las causas para el sentimental mantenimiento de la monarquía. En lo sucesivo, esta transferencia del poder condujo a que erigiera su dominio la oligarquía financiera.

Stalin: Pero Ud. se ha pasado imperceptiblemente de cuestiones de la revolución a cuestiones de la reforma. Eso no es lo mismo. ¿No opina que el movimiento cartista tuvo gran significado para las reformas en la Inglaterra del siglo XIX?

Wells: Los cartistas poco hicieron, y desaparecieron sin dejar huellas.

Stalin: No comparto su opinión. Los cartistas, y el movimiento huelguístico organizado por ellos, tuvieron un papel importante; obligaron a las clases dominantes a una serie de concesiones con respecto al derecho de sufragio, con respecto a la abolición de los llamados "distritos electorales corrompidos", con respecto a algunos puntos de la "Carta". El cartismo jugó un rol histórico de no poca importancia y obligó a una parte de las clases dominantes, a menos que hubiese querido tolerar continuas conmociones, a hacer ciertas concesiones, ciertas reformas. En general cabe decir que las clases dominantes de Inglaterra, la aristocracia tanto como la burguesía, se han mostrado desde el punto de vista de sus intereses de clase, del punto de vista del afianzamiento de su poder, ser las más hábiles, las más flexibles en comparación con todas las otras clases dominantes. Tome, digamos, un ejemplo de la historia de nuestros días -la huelga general en Inglaterra, en el año 1926. En caso de semejante acontecimiento, a saber, que el Consejo general de los sindicatos dé la orden de huelga, cualquier otra burguesía hubiese, en primer lugar, hecho detener a los dirigentes sindicales. No así la burguesía británica, que con ello actuó de manera absolutamente inteligente, desde el punto de vista de sus propios intereses. No me imagino que la burguesía de los Estados Unidos, de Alemania o de Francia hubiese aplicado una estrategia tan flexible. Para mantener su dominio, las clases dominantes de Gran Bretaña no han rehusado nunca hacer pequeñas concesiones, o reformas. Pero sería un error tomar estas reformas por revolucionarias.

Wells: Ud. Tiene una opinión más favorable de las clases dominantes de mi país que yo. Pero ¿existe gran diferencia entre una pequeña revolución y una gran reforma? ¿Acaso una reforma no es una pequeña revolución?

Stalin: A consecuencia de la presión desde abajo, de la presión de las masas, la burguesía puede, manteniendo el sistema socio-económico reinante, ocasionalmente conceder determinadas reformas parciales. Al actuar así, calcula que esas concesiones son necesarias para mantener su dominio de clase. Es pues, por este motivo, imposible caracterizar una reforma como revolución. Por ello, no hemos de esperar ningún cambio del sistema social que se realice como imperceptible transición de un sistema a otro, por vía de reformas, a través de concesiones de la clase dominante.

Wells: Le agradezco mucho por esta conversación, que para mí ha tenido una gran importancia. Cuando me estuvo explicando diversos puntos, posiblemente haya recordado el pasado, cuando en los círculos ilegales antes de la revolución, solía explicar los fundamentos del socialismo. Hay actualmente sólo dos personas sobre la tierra, cuya opinión, cuya más mínima declaración es escuchada todavía por millones -de Ud. y Roosevelt. Otros, que prediquen cuanto quieran; lo que digan no será impreso ni tenido en cuenta. Aún no puedo apreciar, cuánto ha sido logrado en su país. Pero he visto ya las caras contentar de hombres y mujeres sanos, y sé, que algo muy significativo se está realizando aquí. La diferencia, en comparación con 1920, es asombrosa.

Stalin: Mucho más se hubiera podido conseguir, si los bolcheviques hubiésemos sido más inteligentes.

Wells: No, si los seres humanos fuésemos más inteligentes. Sería una buena cosa inventar un plan quinquenal para la reconstrucción del cerebro humano, pues obviamente le faltan muchas cosas imprescindibles para un orden social perfecto.

Stalin: ¿Piensa quedarse aquí para el Congreso de la Unión de Escritores Soviéticos?

Wells: Desafortunadamente tengo varios compromisos, y me puedo quedar sólo por una semana en la URSS. Vine con el deseo de hablar con Ud. y estoy muy contento con nuestra charla. Pero, con los escritores, con los que pueda encontrarme, pienso hablar de la posibilidad de sus afiliación al PEN-Club. Es ésta una organización internacional de escritores, que fue fundada por Galsworthy; después de morir él, yo me convertí en su presidente. La organización es aún débil, pero tiene grupos de afiliados en muchos países, y, lo cual es aún más importante, la prensa informa muy detalladamente acerca de los discursos de sus miembros. Su principio es la libre manifestación de opiniones -también de opiniones contrarias. Espero poder discutir este punto con Gorki. No sé, si aquí ya se está preparado para tanta libertad...

Stalin: Los bolcheviques llamamos a eso "autocrítica". Se acostumbra en toda la URSS. Si Ud. deseara alguna cosa, yo le podría ayudar con voluntarios.

Wells: Le estoy muy agradecido.

Stalin: Yo le agradezco por la entrevista.



viernes, 3 de marzo de 2017

¿QUIÉN ES GILBERTO LOZANO? “CIUDADANO EN MOVIMIENTO” O UN EXECRABLE FARSANTE DE LA BURGUESÍA



Viernes 3 de Marzo de 2017



A LAS ORGANIZACIONES DE LUCHA SOCIALES, POLÍTICAS Y POPULARES E INDEPENDIENTES.

A NUESTROS CAMARADAS.

AL PUEBLO DE MÉXICO.


Gilberto Lozano es ingeniero mecánico administrador con Maestría en Administración por la Universidad del Tecnológico de Monterrey , ha sido catedrático a nivel posgrado en la misma institución, durante 16 años fue ejecutivo del Grupo ALFA Monterrey.

 Recibe una especialización en JUSE, Japón en Administración de Calidad Total, en 1986.

Asume en 1995 la Dirección Corporativa de RH y Planeación del Grupo FEMSA mientras Vicente Fox era presidente de la misma, En 1997 se especializa en la UNIVERSIDAD de STANFORD,en Admón. de Org. Públicas y Privadas.

De 1995 al 2000 en el Grupo FEMSA, participa como miembro de los siguientes Consejos de Administración:

Cervecería Cuahutemoc Moctezuma

Coca-Cola FEMSA,

Hospital San José (propiedad del padre de Marta Sahagún)

Consejo Coordinador Empresarial

Consejo Ejecutivo Coparmex Nacional

Fue consejero del Centro de Productividad de Monterrey, y funda en 1989 el Congreso Internacional de Calidad Total. En junio de 1999, asume la Presidencia del Club de Futbol Rayados de Monterrey, equipo de primera División de Soccer profesional.

En noviembre del 2000, con la llegada de un “Nuevo Gobierno” a México que preparaba la entrada del fascismo, el Presidente Fox y Santiago Creel, invitan como Oficial Mayor de la Secretaría de Gobernación a este fiel representante de la burguesía Gilberto Lozano.

Es cofundador de la organización EvolMex (Evolución Mexicana), cuyo objetivo es “Construir Ciudadanía” o en otras palabras confundir al pueblo, así mismo preside la Red Global “Qué Paz México”, actualmente Preside el CONGRESO NACIONAL CIUDADANO.

Después  Gilberto el Farsante Lozano decide formar junto con otros personajes igual de despreciables que él, lo que denominaron Evolmex movimiento del cual se retiró en junio del 2012, pues ahí hubo una contradicción interburguesa; ya que un grupo que se sigue llamando Evolución Mexicana querían hueso con AMLO y con CONVERGENCIA (hoy Movimiento Ciudadano), operan en principalmente en San Pedro Garza García. Los que querían candidaturas independientes y veían la mejor protección de sus intereses, anonadadas por la efectiva mentira que representaron los personajes públicos independientes al servicio de la burguesía, tomaron el nombre de CNC Congreso Nacional Ciudadano, para continuar lo que habían iniciado; su campaña de pánico, oportunismo, confusión, y su coartada para seguir explotando tranquilamente.

Los fundadores de Evolmex fueron 5:

Tatiana Clouthier

Concha Landa

Rodolfo Sada

Ana Carmen Marquez

Gilberto Lozano

Actualmente este explotador vive de sus empresas en asesorías a directores generales en Canada, EUA, y México. Su empresa se llama People & Quantum SC, además tiene importantes inversiones en escuelas de arte en México y como ya lo denunciamos de engañar al pueblo.

Como Frente Revolucionario Comunista FRC hacemos un urgente llamado a no caer en la trampa de estos asesinos que como Gilberto Lozano tratan de confundir al pueblo bajo el telón de un discurso incendiario exaltando así los sentimientos de rabia y frustración que siente nuestro pueblo ante un sinfín de injusticias, llenándose la boca de pueblo y rebeldía cuando en realidad lo que persigue es la garantía final de sus intereses explotando y oprimiendo a miles de trabajadores.

La notoriedad de este personaje es redes sociales y medios de comunicación es una muestra del grave periodo de confusión que sufre nuestro pueblo que pone más atención en los slogans incendiarios pero vacíos  promovidos por el sistema. Repetir el viejo discurso de la burguesía monetarista llamada erróneamente neoliberal es ponerse a la cola ya no solo del oportunismo de “izquierda” y de la socialdemocracia sino aún más grave representa adoptar las posturas e intereses de los explotadores.

Los trabajadores explotados en especial los obreros y campesinos no podemos sumarnos a la doble moral y los intereses mezquinos de este personero demagógico que solo pretende ahogar en sangre la resistencia y organización que se gesta en nuestro pueblo, son estos los discursos que hacen de algunos despistados con buenas intenciones mártires infructíferos del capitalismo.

 

Tampoco es el Congreso Nacional Ciudadano nido de buitres y ratas la opción real de cambio por más que se autoproclamen el “poder de la resistencia” no son más que la coartada perfecta para refuncionalizar al sistema y darle una válvula de escape a la presión que existe hoy sobre los gobernantes, fuerzas represivas y partidos políticos al servicio de la burguesía y que representan en su conjunto al sistema capitalista impuesto en México a sangre, sudor y fuego.

 

Un explotador que fue el encargado de administrar la opresión de miles de trabajadores proletarios de FEMSA no puede representar más que los intereses del capital, el mismo es el que ha incitado a las personas para entregar a militantes comunistas y anarquistas o simplemente a personas cansadas de este sistema ladrón en las movilizaciones de Monterrey donde se desatara una brutal represión por parte del estado gracias a este personero del régimen. Un asesino y mentiroso de este calibre sólo puede ser juzgado frente a millones de personas en una plaza pública, o en juzgados revolucionarios o ajusticiado con un tiro en la nuca.

 

Es la organización colectiva independiente y la lucha consecuente la que pondrá fin a esta realidad llena de inmundicia, solo la organización de la violencia revolucionaria será capaz de lograr una sociedad radicalmente nueva.

 

¡BASTA DE MENTIRAS POR PARTE DE LA BURGUESÍA!

¡MUERTE A EMPRESARIOS COMO GILBERTO LOZANO!

¡ATACAR SIN TREGUA  A LOS ENEMIGOS DEL PUEBLO ES LA SOLUCIÓN!

¡LA JUSTICIA LLEGARA CUANDO LA SANGRE DEL BURGUÉS COMIENCE A CORRER!

 

¡POR LA EMANCIPACIÓN DE LOS EXPLOTADOS Y OPRIMIDOS!

¡POR LA REVOLUCIÓN ARMADA PROLETARIA-CAMPESINA-POPULAR!

¡FRENTE REVOLUCIONARIO COMUNISTA!

 

LA PRIMERA MUJER MURALISTA EN MÉXICO FUE COMUNISTA: AURORA REYES.

El olvido, amor mío, es palabra maldita,

que retorna a lo informe, al origen de la sombra,

disolviendo la huella de la luz traicionada.

Aurora Reyes.


En la historia del muralismo mexicano, normalmente vinculado a Diego Rivera, José Clemente Orozco, David Alfaro Siqueiros e, incluso, Rufino Tamayo, logro figurar una representante femenina, aunque de ella poco se refiera en el movimiento social y en el recuento del patrimonio artístico del siglo pasado: la hidalguense Aurora Reyes.
Aurora Reyes Flores (1908-1985), comunista, poetisa y pintora mexicana, fue la primera muralista mexicana. Nació en Hidalgo de Parral el 9 de septiembre de 1908, y fue descendiente de una familia ilustre del régimen porfirista. Su padre, el ingeniero y capitán León Reyes; su madre, la señora Luisa Flores. A causa de la profesión militar de su padre, la familia debió cambiar su residencia a la ciudad de Jiménez en Chihuahua. Las imágenes que tuvo del desierto desde tan corta edad, se guardaron en su memoria y reaparecerían poco a poco en su arte.

En el inicio de la Decena Trágica, en el año 1913, con los acontecimientos nacionales su abuelo muere frente al Palacio Nacional. Su padre, por dicho motivo debió trasladarse a la capital para asistir a los funerales, y más tarde enviaría a buscar a su familia. Como no tenían recursos, hicieron el viaje en una carreta tirada por mulas; este episodio quedó en la memoria de Aurora al observar sus ojos tanta miseria y desigualdad. Como se les consideró a ella y a su familia enemigos del régimen, no tuvo una infancia muy favorecida. 


Aurora, inició sus estudios en la Escuela Nacional Preparatoria en el año 1921. Fue ahí donde conoció a Frida Kahlo y se hicieron grandes amigas. Tanto así, que una de sus obras está dedicada a Frida. El tono erótico de la obra es símbolo de la entrañable amistad entre ambas.

“Retrato de Frida frente al espejo”, 1946.

Aurora Reyes, que realizó sus primeros trabajos al mismo tiempo que los autores reconocidos del muralismo, fue objeto de un olvido contundente… uno de esos olvidos políticos que suelen ser orquestados contra los comunistas.


Un año después fue expulsada por “haberse defendido de una prefecta que condenó los nexos de León Reyes con Diego Rivera y con maestros de San Carlos. La acusaron de “sediciosa, libertina y jefa de banda de ladrones”. Después de esto, inició carrera de tiempo completo en la Academia de San Carlos. No terminó sus estudios; prefirió ser autodidacta. Estuvo casada con Jorge de Godoy, considerado el Oscar Wilde de su época y con el inició una familia. Más tarde ella describiría este matrimonio como “la pesadilla del matrimonio”.

"Niño enfermo", 1936.
Aurora siempre vinculó el arte con la lucha de clases. Estuvo involucrada en diferentes movimientos culturales y políticos del país. También en 1935 se unió al grupo de intelectuales que conformaban la Tribuna de México, una sala de discusiones que formó a toda una generación en el libre pensamiento y en el arte de la oración y del debate. En 1936 ingresó en la LEAR (Liga de Escritores y Artistas Revolucionarios); la versión mexicana de los “frentes populares de intelectuales antifascistas” que se habían formado en varios países. En esa época realizó pintura de caballete que resaltaba el problema de los proletarios, campesinos y masas populares desde una visión materialista y crudamente apegada a la realidad de miseria que se tenía que resistir. Después se interesó por la representación de la figura humana; en el género del retrato.


También en ese año ganó un concurso que le dio la oportunidad de pintar su primer mural en el vestíbulo del Centro Escolar Revolución. A partir de ello, se le otorgó la dignidad de haber sido la iniciadora del movimiento muralista femenino del país. Aunque nunca se declaró feminista ya que comprendía que la lucha por la liberación femenina no era posible sin la lucha por la liberación de la clase obrera y las masas populares explotadas, sus preocupaciones son retomadas como ejes precursores del feminismo en México; entre sus acciones esta la de apoyar el derecho de la mujer al voto y luchar por promover la creación de guarderías para las trabajadoras del magisterio.
Nieta del general Bernardo Reyes y sobrina del escritor Alfonso Reyes, Aurora fue un personaje determinantemente revolucionario. Militante del Partido Comunista de México, poetisa,  maestra,  dirigente sindical, e importante defensora y luchadora a favor de la consecución de los derechos obreros, Impartía clases de dibujo y pintura mientras militaba, o ayudaba en la fundación de la LEAR para promover el arte entre los obreros. Luchó desde el Partido Comunista por integrar al arte a trabajadores y mujeres, sus murales son prueba imborrable de ello por más que se le quiera arrancas su carácter clasista por algunos institutos y el régimen capitalista que sólo recuerda a modo a los personajes revolucionarios cuando le convine. Tuvo frente a sí una oportunidad política única que no tardó en aprovechar (a su manera consecuente) para terminar de asumir una postura crítica y combativa hacia las altas esferas gubernamentales, cuando Luis Echeverría Álvarez asumió la presidencia y la buscó para proponerle ser la primera mujer directora de Bellas Artes, ésta declinó la invitación por provenir de alguien a quien consideraba un asesino al servicio de la burguesía.
Desde entonces y hasta hace poco tiempo, Aurora no figuraba entre las grandes del movimiento muralista mexicano, aun cuando compartía con sus representantes una visión clasista de defensa del obrero y el campesino, así como una técnica depurada de la profundidad de campo y un estilo expresionista y realista. Como docente y sindicalista adoptó una perspectiva materialista, gracias a la cual su obra más que presentarse como un panfleto de la modernidad, puntualizaba los tristes capítulos de la historia que nos habían colocado donde estábamos, así como las serias contradicciones y desigualdades abismales de aquella época, que hoy en día se agudizan y agravan a un paso desenfrenadamente acelerado. De ello da cuenta el mural, “Atentado a los maestros rurales”, una reprobación a las acciones de la guerra cristera contra los profesores laicos y marxistas.

"Atentado a los maestros rurales", 1936.


Así como sus posteriores imágenes sobre las desigualdades sociales, económicas y políticas producto de una historia de conquista, opresión y violencia tales como “El primer encuentro". Más allá de las similitudes con sus colegas, Aurora incluyó en su pintura un elemento distintivo al retratar reiterativamente a mujeres guerreras, luchadoras, revolucionarias; bien fuera con armas, con hijos en brazos o con libros.

"El primer encuentro", 1978.

Comprometida con la causa femenina y la lucha armada, también dirigió su mirada a la maternidad destacando el heroísmo que la madre anónima puede alcanzar en situaciones extremas y que aunado al esfuerzo colectivo se convierte en fuerza implacable para el servicio de la revolución. Por ejemplo, en la obra “Mujer de la Guerra 1934”, vemos a una madre que sostiene a su hijo, sin dejar de sostener un fusil con actitud combativa. Una metáfora muy explícita de su propia vida y situación.

"Mujer de la guerra", 1934.
Sus grandes obras, son dos de sus murales más populares “Trayectoria de la cultura en México" (en este se puede ver la historia de México en tres periodos: prehispánico, colonial, moderno) y "Presencia del maestro en los movimientos históricos de la patria", realizados en el año 1962.

"Trayectoria de la cultura en México", 1962.

"Trayectoria de la cultura en México", 1962.
"Presencia del maestro en los movimientos históricos de la patria", 1962.
Aurora fue una mujer revolucionaria que con su consecuencia y determinación demostró que el arte puede ser una importante arma como método de lucha y transformación, que puede reflejar nuestra realidad de una manera verdadera y sin ataduras en este sentido destacan sus poemarios "Humanos paisajes" y "Palabras al desierto". Una mujer que la historia burguesa ha intentado silenciar y ocultar pero que hoy renace con más fuerza que nunca ante las graves condiciones de opresión, explotación y miseria que vivimos.


Aurora Reyes es el vivo recuerdo de que una sociedad mejor es posible, el comunismo ha dado a la humanidad lo mejor de sí mediante seres humanos como esta gran revolucionaria a las que la vida  les queda corta.
Descubrir su trabajo y dar a conocer su arte revolucionario deberá ser tarea de toda persona que busque un cambio verdadero y de raíz en esta sociedad tan profundamente desigual.


miércoles, 1 de marzo de 2017

TINA MODOTTI ¡LA NOBLEZA DE LA VIDA!

Soy una mujer fotógrafa con conciencia de clase,

pero antes que eso soy comunista y revolucionaria

Tina Modotti.




Assunta Adelaide Luigia Modotti mejor conocida como Tina Modotti nació en Údine Italia el 16 de agosto de 1896, hija de Giuseppe y Assunta Mondini.

Como muchos trabajadores fruilanos, el padre de Tina era carpintero.

Es obligado a emigrar hacia Austria, donde Tina vivirá hasta la edad de 9 años. No hay perspectivas, sin embargo, para la familia Modotti, que regresa de Udine, de donde partirá su padre a los Estados Unidos en una nueva y definitiva emigración.


Mientras, Tina trabajará en una fábrica textil doce horas al día, durante varios años,
para ayudar a su madre a mantener a sus hermanos menores. Llamada en 1913 por su padre, que ha logrado ahorrar el dinero necesario para el viaje de una persona, Tina se embarca en la tercera clase de un buque repleto de emigrantes italianos.  Una semana después de su llegada a San Francisco, California, comienza a trabajar en una fábrica textil, que abandonara en 1917 para convertirse en costurera. Después del trabajo frecuenta una compañía local aficionada al arte dramático e interpreta algunos papeles como actriz cinematográfica en una empres de Hollywood.

Es en una exposición de pintura donde conoce al pintor Richey Roubaix de 1' Abrie, quien se casa con ella y la introduce en un ambiente de artistas e intelectuales México está de moda Richey viaja hacia allá a finales de 1921: durante el viaje se enferma y muere en la Ciudad de México a principios de 1922. Tina, que está por llegar, es informada de la noticia en el viaje.

Mujer con Bandera Tina Modotti 1929.


Atraída por ese gran pueblo que conserva aún vivos los fermentos revolucionarios, Tina se quedará.
Enseguida llega el amigo de Richey y gran nombre de la fotografía norteamericana, Edward Weston,
quien será por unos años compañero y maestro de Tina, transformada pronto en una experta y sensible fotógrafa,  a la vez que introducirá en este arte un interés nuevo y revolucionario: la vida de la gente pobre, los contrastes sociales, todo lo que de genuino palpita tras el escudo ilusorio del turismo y folclor mexicanos entonces de moda.20 años después será un diario local el que la reconocerá:

Mujer con Olla Tina Modotti 1926.


"Los mexicanos le debemos a Tina Modotti la primera representación fiel de nuestra realidad"

Pero la burguesía, los "bien pensantes", los ampulosos y cobardes pseudo-reporteros prostituidos no le perdonarán esta sinceridad y se encarnizarán con ella atacándola y denigrándola durante años a través de la prensa.


Canana, Hoz y Guitarra Tina Modotti 1928.


Además Tina, que pertenece  una familia socialista, se acerca siempre más al movimiento revolucionario mexicano. En 1923 participa en una manifestación nocturna por la liberación de Sacco y Vanzetti.  En 1927 colabora con la Liga Anti-Imperialista de la Américas; participa activamente en el Comité Manos Fuera de Nicaragua en ayuda al movimiento de Sandino, y está entre los fundadores de la primera liga Anti-fascista Italiana en México. En el mismo año ingresa al Partido Comunista Mexicano

Partido Comunista Mexicano Tina Modotti 1929 y ultima foto donde se ve con vida a Julio Antonio Mella.

Un giro dramático sucede en la vida de Tina: en 1929 muere entre sus brazos, asesinado con la pistola de un sicario, el gran revolucionario cubano Julio Antonio Mella, su nuevo compañero después que Weston regresó a los Estados Unidos. Aunque se conozcan ejecutores y autores intelectuales, la prensa al servicio de la burguesía, acusa a Tina de complicidad. Un año después un acción armada contra el presidente de la republica Pascual Ortiz Rubio (quien fue candidato del Partido Nacional Revolucionario PNR contra la candidatura de José Vasconcelos del Partido Comunista Mexicano PCM) se toma como pretexto para emprender una oleada represiva brutal, en la que el Partido Comunista es ilegalizado y cientos de militantes son encerrados en las cárceles, entre ellos estaba Tina y pintor David Alfaro Siqueiros, quien pocos meses antes había organizado y presentado en la Universidad Nacional Autónoma de México la primera exposición fotográfica de la Modotti.

Tina Modotti en su exposición de la Biblioteca Nacional de la UNAM 1929.




Sombrero mexicano con el Martillo y la Hoz Tina Modotti 1927.
Tina es amenazada de expulsión del país si no abandona sus ideas; se niega y declara la huelga de hambre. Pocos días después, durante los cuales vende o regala todas sus cosas y trata sin resultados de obtener un pasaporte, es expulsada. No obstante, ya que años atrás poseía la ciudadanía norteamericana, se dirige al embajador de los Estados Unidos, quien está dispuesto a entregarle el documento siempre y cuando regrese a Norteamérica y no vuelva a ocuparse de política. Sólo la embajada italiana le expide un pasaporte con la siguiente nota: "Valido únicamente para el viaje de regreso a Italia", el cual de aceptarlo significaría su inmediata detención.

Diego rivera y Frida Khalo en la marcha de mayo Tina Modotti 1929.

Tina es embarcada en el viejo buque holandés "Emden" y resguardada a lo largo de todas las escalas norteamericanas: durante los 15 días que permanece la nave en Nueva Orleans Tina es encarcelada y, antes de embarcarla de nuevo, las autoridades norteamericanas le comunican que nunca podrá pisar el territorio de los Estados Unidos. En la Habana la encierran en la cárcel de Triscornia y le comunican la misma interdicción. Sin embrago, cuando el "Emden" sale, decenas de embarcaciones se reúnen alrededor para saludar a la deportada compañera de Julio Antonio Mella. Después de un mes de viaje Tina llega a Holanda, donde enseguida un funcionario de la embajada italiana la reclama: las organizaciones obreras locales confían el caso en un fuerte grupo de abogados, que logra permitir el desembarco de Tina con la condición de que deje el territorio holandés el mismo día. Después se traslada a Berlín, que aún no esta en manos de los nazis, donde trata de retomar su actividad como fotógrafa, no obstante es una empresa difícil en un país a la vanguardia de cualquier técnica.
6 meses después viaja a la Unión Soviética. Llega allí en octubre de 1930, cuando el primer plan quinquenal progresa entre sacrificios, ataques y privaciones: para crear la industria pesada que lo hará potente e invencible, el pueblo soviético renuncia a toda comodidad, reduce las horas de sueño, las raciones de alimentos. Es un esfuerzo único en la historia: Tina queda impresionada, renuncia a su actividad de fotógrafa y decide dedicarse a la actividad revolucionaria. Tiene cualidades preciosas:
conoce varios países y otras tantas lenguas; sabe moverse con intuición y discreción, y sobre todo posee una larga experiencia de las dificultades de la vida, de las luchas por el trabajo, de las persecuciones que afectan a los que revindican sus derechos. 




Declina, por tanto el encargo que le ofrecen en el ambiente de la fotografía soviética y va a trabajar en la organización del Socorro Rojo, donde ya opera Vittorio Vidali, que será desde ese momento en adelante su compañero. En 1933 Tina viaja a España, donde la detiene y expulsan por una delación. Se traslada a París, donde coopera en la ayuda a las familias de los caídos, en las grandiosas manifestaciones de donde surgira el Frente Popular. Después el 12 de febrero de 1934, cuando explota la insurrección anti-fascista austriaca, se dedica a la organización del apoyo a las victimas en Austria. Y en noviembre del mismo año está entre los que reciben, después de la insurrección de los obreros en las Asturias, a los primeros emigrantes políticos españoles de Francia.


Rostro de México Tina Modotti 1930.


En las campañas por la libertad de Thaelmann y de Dimitrov, de Rakosi y de Gramsci, de Tom Mooney, de Prestes y de Ghioldi, además en las campañas a favor de los miles de emigrantes políticos de todas las nacionalidades que se concentran en Francia, Tina trabaja con gran dedicación, siempre con el deseo de volver a ganar el tiempo perdido porque (como decía con una sombría tristeza) "había llegado un poco tarde al movimiento".




Maquina de escribir de Julio Antonio Mella Tina Modotti 1928.
En 1936, año de la sedición franquista que provocará la guerra civil, Tina se encuentra ya desde hace dos meses en España donde permanecerá hasta el final, organizando los auxilios y la asistencia a la población, desempeñando trabajos humildes y riesgosos, una de las más ejemplares figuras milicianas. El mismo día de la revuelta (18 de Julio) se va al Hospital Obrero, abandonado por los médicos fascistas y que está por recibir los primeros heridos del Frente. Tina desarrollará uno de los trabajos más pesados: falta un dirigente en la cocina, hay que estar parado día y noche, controlar al personal, vigilar contra el sabotaje, enfrentarse a las diferentes necesidades de los heridos. En la enorme cocina, dentro de un camisón blanco demasiado grande, Tina siempre está en movimiento, atenta a todo, hasta que el trabajo funcione y ella se vea obligada a meterse a la cama, los pies hinchados y al borde del agotamiento.



Posteriormente se enrola e el famoso Quinto Regimiento, cuyo comisario político es Carlos Contreras, es decir Vittorio Vidali; coopera con el primer grupo de voluntarios que organiza a los anti-fascistas que llegan a España del mundo entero en las gloriosas Brigadas Internacionales. Asiste a niños, viejos, poblaciones evacuadas; colabora con el gran médico canadiense Bethune; cumple misiones especiales. Abandona España con los últimos milicianos. De París se traslada a México para organizar la resistencia a los refugiados españoles. Eran los tiempos de 1939; gracias a una intervención del ingeniero Tejeda, ex-embajador en España, el gobierno de el general Lázaro Cárdenas anula, en un acto de justicia, la vieja expulsión a la vez que legaliza la estancia de Tina en el país.

Bandolera, Maíz, Guitarra Tina Modotti 1927.

Tina vive de realizar traducciones, colabora en la creación de la Alianza Anti-fascista Giuseppe Garibaldi, frecuenta viejos y nuevos amigos junto a Vittorio Vidali, con quien en una minúscula casa construida sobre la terraza de un edificio.

La noche del 5 de enero de 1942, mientras regresa a su casa después de una velada con su amigo Meyer, muere súbitamente en un taxi a causa de un paro cardiaco.



Ante este acontecimiento tan doloroso para los proletarios del mundo, el gran Comunista y escritor mexicano José Revueltas escribió:

"De Tina Modotti se puede decir que es ejemplar: Mujer ejemplar y vida ejemplar. La misma palabra, sin embargo, no es suficiente para caracterizar a esta figura que propiamente, por su extraordinaria y hermosa proyección humana, representa la ejemplaridad, representa algo mejor, algo más intimo para cada obrero, para cada trabajador, para cada intelectual, que ve cómo un artista, un auténtico artista, puede al mismo tiempo, cumplir con los más altos, los mejores deberes.
Los que no la respetaron en vida, los que no tuvieron estima por toda su vida de persona recta (la prensa de derecha y los reaccionarios anónimos) han tratado de arrojar lodo y veneno sobre ella. Empresa vana frente al gran impulso que Tina representa y que nunca podrá ser vencido".


Manos del titiritero Tina Modotti 1929.

Madre e hijo, Tehuantepec Tina Modotti 1929.

Tina Modoti quedaras en la paginas de la historia como la nobleza hecha mujer, como sinónimo de compromiso, determinación, solidaridad y valentía. Sentimos en el Frente Revolucionario Comunista FRC desde lo más profundo de nuestra convicciones el palpitante compromiso de dar a conocer tu ejemplo y continuar tu camino histórico, siendo consecuentes con tu ejemplo de lucha y militancia, así como el de muchos más revolucionarios comunistas que dieron su vida por defender los intereses de clase de los explotados, por construir el socialismo y por un mundo radicalmente distinto en donde no existan explotados ni explotadores.

Campesinos mexicanos leyendo el Machete Tina Modotti 1928.


Tu paso firme y raudo es el mejor ejemplo para no tener ni una gota de transigencia contra los burgueses que son enemigos de la humanidad.

¡HASTA SIEMPRE CAMARADA TINA, VIVES EN NUESTRA CONCIENCIA Y LUCHA CLASISTA, VIVES EN LA ESPERANZA Y EL ANHELO DE MILLONES DE PROLETARIOS, CAMPESINOS Y OPRIMIDOS DE TODO EL MUNDO!

¡ALTO HONOR Y GLORIA PARA LA CAMARADA TINA MODOTTI!

¡TU TRABAJO ES MÁS QUE INCALCULABLE Y TU RECUERDO INVENSIBLE!


Campesinos Tina Modotti 1926



¡POR LA REVOLUCIÓN ARMADA PROLETARIA-CAMPESINA-POPULAR!

¡FRENTE REVOLUCIONARIO COMUNISTA!